📝Enfoque: El IV Pleno del Comité Central, paso adelante en pensamiento y capacidad de liderazgo del Partido

El secretario general y presidente To Lam plantea cuatro prioridades en el IV Pleno del Comité Central del XIV mandato, con énfasis en renovar y rectificar el Partido y fortalecer su liderazgo.

Inauguración del IV Pleno del Comité Central del XIV mandato (Foto: VNA)
Inauguración del IV Pleno del Comité Central del XIV mandato (Foto: VNA)

Hanoi (VNA) - Elevar la capacidad del Partido Comunista de Vietnam (PCV) para renovarse y rectificarse constituye la primera de las cuatro orientaciones planteadas por el secretario general del Partido y presidente de Vietnam, To Lam, en el IV Pleno del Comité Central del XIV mandato, inaugurado el 5 de octubre de 2026.

La renovación y rectificación deben ser sustantivas y oportunas, tanto para corregir las deficiencias ya señaladas como para garantizar que los procesos de selección conduzcan realmente a elegir a las personas adecuadas.

Para el PCV, este proceso debe ser permanente, pues resulta decisivo para preservar su papel de liderazgo y el camino hacia el socialismo en todas las circunstancias. Al frente del país en un contexto de economía de mercado con orientación socialista, amplia integración internacional y profundos cambios globales, el Partido necesita evitar que su pensamiento de liderazgo, sus métodos de trabajo y la labor de cuadros queden rezagados ante las nuevas exigencias.

Para una organización con millones de miembros, rectificarse a sí misma no es una tarea sencilla. Al igual que ocurre con cada individuo, exige enfrentarse a errores y hábitos arraigados. Los cuadros y militantes que carezcan de una formación y un autocultivo adecuados pueden caer en el individualismo, la burocracia, la corrupción, el despilfarro o el debilitamiento de sus ideales. De ahí la importancia del autoexamen y la autocorrección para preservar la pureza, el prestigio y el honor del Partido, así como prevenir desde dentro las manifestaciones de “autorretroceso” y “autotransformación”.

En el plano individual, “autoexaminarse y autocorregirse” significa revisar los propios pensamientos, palabras y acciones, reconocer las debilidades en lugar de justificarlas y convertir el cultivo de la ética y del pensamiento en una práctica permanente. Cambiar hábitos y percepciones arraigados requiere disciplina, perseverancia y constancia, y no puede lograrse mediante una voluntad subjetiva de acelerar el proceso.

Pero una gran organización no puede mirarse únicamente desde dentro. El Partido también debe “mirarse a sí mismo en los ojos del pueblo”. Esta concepción refleja la estrecha relación entre el PCV y la población y convierte la valoración de los ciudadanos en un referente para que los cuadros y militantes revisen y perfeccionen su conducta.

El pueblo es considerado centro, sujeto y medida de la eficacia de este proceso. Las orientaciones y políticas no solo deben sustentarse en el pensamiento teórico, sino ponerse a prueba en la realidad y medirse por su impacto y por el grado de satisfacción de la población. Al mismo tiempo, los ciudadanos ejercen una función de supervisión sobre el poder y la capacidad de liderazgo del Partido, y sus opiniones permiten detectar deficiencias, corregirlas y perfeccionar los métodos de dirección.

Esta participación se concreta mediante el principio de “El pueblo conoce, el pueblo debate, el pueblo hace, el pueblo inspecciona, el pueblo supervisa y el pueblo disfruta de los frutos”. Los ciudadanos pueden presentar opiniones y recomendaciones a las organizaciones del Partido y las autoridades, participar en diálogos y actividades de supervisión, y denunciar deficiencias, especialmente actos de corrupción, despilfarro, conductas negativas y la existencia de “grupos de interés”.

También pueden contribuir a la construcción y rectificación del Partido mediante los mecanismos de diálogo y recepción de ciudadanos, la gestión de denuncias y quejas y la atención de sus peticiones legítimas, incluidas las relacionadas con la ética y el estilo de vida de los cuadros y militantes.

Los comités del Partido a nivel provincial y municipal tienen, además, la responsabilidad de organizar diálogos directos entre sus máximos responsables y la población, atender las quejas y aspiraciones legítimas y recabar la opinión de los residentes de las localidades donde viven los cuadros y militantes antes de las revisiones periódicas de las organizaciones del Partido y de sus miembros.

A nivel de base, los grupos de autogestión popular, los comités de inspección popular y los grupos de supervisión comunitaria constituyen mecanismos importantes para que la población participe en esta labor. En los últimos años, el Partido y el Estado han adoptado diversas medidas para reforzar y hacer más efectivo este papel ciudadano.

El proceso de 15 años de renovación y rectificación, desde el IV Pleno del Comité Central del XI mandato hasta la actualidad (2012-2026), constituye una etapa estratégica y continua que ha marcado avances en el pensamiento, la determinación y la capacidad de liderazgo del PCV.

A lo largo de los mandatos XI, XII y XIII, y hasta el XIV, esta labor se ha ampliado progresivamente: de la solución de problemas urgentes dentro del PCV a la construcción y rectificación de un Partido y un sistema político limpios, sólidos y fuertes en todos los aspectos.

Precisamente, evaluar los resultados de estos 15 años constituye una de las tareas centrales del IV Pleno del Comité Central del XIV mandato. El objetivo es determinar en qué medida los cambios en la organización y construcción del Partido han mejorado su capacidad de liderazgo, su capacidad para resolver los problemas del desarrollo y la confianza de la población, qué ámbitos se han fortalecido y cuáles siguen presentando deficiencias.

El secretario general y presidente To Lam exigió que el Comité Central afronte directamente las limitaciones que persisten: por qué problemas ya identificados tardan en resolverse; por qué algunas infracciones vuelven a repetirse, y por qué, pese al cumplimiento de los procedimientos, no siempre se elige a las personas adecuadas, no se resuelven los problemas y la eficacia sigue siendo limitada.

Las nuevas resoluciones, subrayó, deben abordar las causas profundas de estas deficiencias y determinar claramente las responsabilidades, incluidas las de los órganos de liderazgo y asesoramiento a nivel central./.

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VNA