Hanoi (VNA) - En la actualidad, el espacio digital ha dejado de ser un entorno secundario para convertirse en el escenario principal donde se recibe información, se forma la percepción y se toman decisiones diarias. Un flujo informativo puede alcanzar a millones de personas en minutos, y un video corto tiene el poder de influir en las emociones de toda una comunidad.
Ante una velocidad de propagación que supera la capacidad de verificación, mantener la confianza social en la red se ha transformado en una prioridad máxima, exigiendo que el trabajo ideológico se transforme para liderar y guiar este entorno.
La realidad demuestra que la escala y el impacto de las amenazas digitales son cada vez mayores. A finales de 2025, la economía digital de Vietnam representaba casi el 18% del Producto Interno Bruto (PIB), con millones de ciudadanos participando en plataformas en línea.
Sin embargo, este crecimiento ha venido acompañado de una explosión de información “mala y tóxica”. Entre 2025 y 2026, los incidentes relacionados con este tipo de contenidos aumentaron más del 300%, y el 70% de ellos apuntaron directamente contra los fundamentos ideológicos del Partido. Además, las pérdidas por fraude en línea en 2025 ascendieron a miles de millones de dongs (moneda nacional de Vietnam), lo que convierte este problema en una alerta de seguridad ideológica nacional.
A nivel global, la desinformación y la manipulación de contenidos se clasifican hoy como los principales riesgos a corto plazo. El auge de la Inteligencia Artificial (IA) generativa y los deepfakes han permitido que la producción de noticias falsas sea más rápida, barata y sofisticada, elevando la lucha ideológica al nivel de una “guerra cognitiva”.
En este contexto, Vietnam ha logrado avances importantes, como la reducción del tiempo de eliminación de contenidos infractores en plataformas transfronterizas a solo 24 horas y el fortalecimiento de un marco legal que incluye leyes sobre seguridad cibernética y protección de datos personales.
A pesar de estos logros, persisten desafíos. El mayor obstáculo es la falta de un ecosistema de trabajo ideológico digital unificado y conectado. La información suele ser unidireccional y lenta en comparación con la agilidad de los contenidos digitales preferidos por el público, que busca interactividad y formatos visuales breves.
Para superar esto, es urgente transitar de una respuesta pasiva a una prevención proactiva, donde cada política estatal se convierta en un “paquete de comunicación digital” sincronizado y adaptado a diferentes audiencias.
El núcleo de esta estrategia sigue siendo el factor humano. Construir una “inmunidad ideológica” para la sociedad debe ser un objetivo estratégico, equipando a los ciudadanos con habilidades para identificar noticias falsas y elevar su ética digital.
Paralelamente, Vietnam se propone crear un centro de operaciones de información ideológica a nivel central y dominar herramientas de IA “Make in Vietnam”. El objetivo hacia el año 2045 es no solo adaptarse, sino dominar el espacio ideológico digital, asegurando que cada ciudadano sea un filtro capaz de distinguir la verdad de la mentira para proteger el futuro del país en la era digital./.